Isabel de Osorio + Felipe II

 

El reto era comunicar a un auditorio de 200 butacas quién era Isabel de Osorio y qué significó este Palacio en su época.

A nivel artístico, tras documentarnos adecuadamente, dimos con dos cuadros de Tiziano en los que se representaba el rostro de la amante en la época en que estuvo unida al monarca . En realidad fue el propio Felipe II el que encarga dichos cuadros al que fuera pintor de cámara de su padre y, con el tiempo, uno de los mejores amigos de Felipe a juzgar por las cartas que se escribieron.

Esto nos dio la pista de unir 4 cuadros del pintor italiano con textos de amor o de la época, desde San Juan de la Cruz hasta fragmentos reales de conversaciones postales entre Felipe II y el autor, y así poder contar la desgarradora historia de los amantas.

Técnicamente lo solucionamos con un iPad y un proyector. El actor amplificaba, para el disfrute del público, las “ilustraciones” del libro que nos estaba narrando.

Son los propios protagonistas los que nos dejan asistir a sus tribulaciones, sus consejos, sus desvelos…

 

Este es parte del contenido digital que usamos para narrar la historia de amor entre Isabel de Osorio y Felipe II.

Unimos a este cuadro de Tiziano un texto anónimo de la época y nos permitimos aventurar cómo fue aquel primer encuentro entre la dama de compañía de la reina y el todavía príncipe, en aquella corte madrileña de 1545…

Último de los cuatro cuadros de Tiziano que nos ayudan a narrar la historia de amor imprudente de Isabel de Osorio y Felipe II.

Momento final de la relación en el que Isabel nunca unirá el escudo del Palacio de Saldañuela al de ningún otro hombre.